14 de junio de 2012

¿Por qué los medios de comunicación muestran más información negativa que positiva? Parte 2



Continuamos con el post anterior.


Los medios reflejan solo una porción de la realidad
Por su propia naturaleza los medios de comunicación no son capaces de ofrecernos con exactitud la realidad social, pues está conformada de múltiples eventos y a la vez es demasiado compleja. La mayor parte de lo que vemos u oímos a través de los medios es simplificador y carece de profundidad, es decir se trata más bien de una representación superficial de la realidad.

Miquel Rodrigo Alsina ha señalado muy bien esa cualidad simplificadora de los medios, que trabajan sobre la base de etnocentrismos (que dan cuenta de un contexto cultural determinado) y de estereotipos, pues estos facilitan que sus contenidos sean asimilables con mayor facilidad por el público. RODRIGO (2001: 75)

Ryszard Kapuściński también reconoce cierto carácter trivial de los medios y la atención hacia hechos negativos. “(…) ¿los medios reflejan el mundo? Lamentablemente, lo hacen de una manera muy superficial y fragmentaria. Se concentran en las visitas presidenciales o en los atentados terroristas; e incluso estos temas parecen interesarles cada vez menos. Durante los últimos cuatro años, la audiencia de los informativos de la televisión de las tres principales cadenas estadounidenses cayó del 60 al 38% del total de los espectadores. El 72% de los temas son de carácter local y tratan sobre violencia, drogas, agresiones y delitos. Consagran sólo el 5% de su tiempo a la información internacional; y muchas ediciones llegan a pasar por alto estos temas. En 1987, la edición estadounidense del semanario Time dedicó 11 portadas a temas internacionales; diez años más tarde, en 1997, sólo una. La selección de la información se basa en el principio: cuanta más sangre, más se vende” KAPUŚCIŃSKI (1999: 27)

Dicho esto, también debemos advertir que desde el punto de vista de espacio y tiempo, los formatos periodísticos son limitados y por ello es imposible que puedan abarcar todos los hechos sociales.
Inevitablemente los medios aplicarán filtros a esa realidad para ofrecernos un abanico de eventos que se consideran como noticia. Esos filtros constituyen los criterios que se siguen para decidir que es noticia y que no lo es. En los estudios de periodismo se les conocen como los valores noticiosos o de noticiabilidad.

¿Qué hace que un hecho pueda llegar a convertirse en noticia? Hace ya más de cuatro décadas los investigadores noruegos J. Galtung y Ruge M. elaboraron una lista de factores que intervienen para la construcción de lo que llamamos noticia. Los clasificaron en tres categorías: Impacto, identificación de la audiencia y la pragmática de la cobertura mediática. La lista proporcionaba un sistema de puntuación y en teoría mientras más puntaje obtuviera el hecho en cada factor o valor noticioso, mayor probabilidad tendría de aparecer en los medios como noticia. No ahondaré en los factores (que pueden ser consultados aquí) pero cabe decir que estudios posteriores han elaborado listas más o menos similares o inspiradas en el trabajo pionero de Galtung y Ruge.

enpositivo.com
Al respecto, destaca la obra What is News? Galtung and Ruge revisited, de Tony Harcup y Deirdre O'Neill, quienes actualizaron los criterios expuestos por Galtung y Ruge (revisar aquí). Asimismo, se deben tener en cuenta las críticas a los valores noticiosos expuestas por Stuart Hall y Dennis McQuail. El primero señala que los valores noticiosos aparecen como un conjunto neutral de prácticas rutinarias pero es necesario observar la estructura ideológica detrás de ellas. Por su parte, McQuail resalta que es imposible determinar a través de análisis de contenido en qué medida los periodistas usan estos valores noticiosos en su quehacer y si lo hacen de manera consciente. Para ahondar en ello pueden leer el artículo News Values de Joshua Braun. También recomiendo revisar material relativo a la Sociología de la Producción de Mensajes, Newsmaking, la producción de noticias y autores como Kurt Levin, Mauro Wolf y Pamela Shoemaker.


Tanto Galtung y Ruge como Harcup y O’Neill consideran en sus listas de factores el valor de la negatividad. Para los primeros los hechos negativos como desastres, muertes, tragedias, violencia, problemas políticos y similares son más emocionantes que hechos positivos. Además es más probable que esos hechos negativos obtengan un alto puntaje en otros valores noticiosos como lo inesperado, aquello que es una disfunción dentro de la sociedad, desviaciones y trasgresiones; la amplitud, referida a cuantas personas se encuentran involucradas y a cuantas afecta; la frecuencia, que indica que a menor duración del hecho mayor probabilidad de convertirse en noticia. Por ejemplo un desastre natural tiene más probabilidades de ser noticia que las medidas adoptadas por las autoridades tras registrarse la tragedia. Es claro que los hechos de larga duración son escasamente cubiertos por los medios que están más interesados en el acontecimiento, que el estructuralista francés Braudel definió como tiempo corto:


"(...) Entonces, expresémoslo más claramente que con el término de episódico: el tiempo corto, a medida de los individuos, de la vida cotidiana, de nuestras ilusiones, de nuestras rápidas tomas de conciencia; el tiempo por excelencia del cronista, del periodista. Ahora bien, téngase en cuenta que la crónica o el periódico ofrecen, junto con los grandes acontecimientos llamados históricos, los mediocres accidentes de la vida ordinaria: un incendio, una catástrofe ferroviaria, el precio del trigo, un crimen, una representación teatral, una inundación. Es, pues, evidente que existe un tiempo corto de todas las formas de la vida: económico, social, literario, institucional, religioso e incluso geográfico (un vendaval, una tempestad) tanto como político.


El pasado está, pues, constituido, en una primera aprehensión, por esta masa de hechos menudos, los unos resplandecientes, los otros oscuros e indefinidamente repetidos; precisamente aquellos hechos con los que la microsociología o la sociometría forman en la actualidad su botín cotidiano (también existe una microhistoria). Pero esta masa no constituye toda la realidad, todo el espesor de la historia, sobre el que la reflexión científica puede trabajar a sus anchas. La ciencia social casi tiene horror del acontecimiento. No sin razón: el tiempo corto es la más caprichosa, la más engañosa de las duraciones."

Así pues, lo que nos ofrecen los medios son resúmenes de la realidad, los hechos que consideran más relevantes y que va en consonancia con el propio interés del medio pero también con el del público al que se dirigen. En una relación tan compleja como los medios y sus audiencias existe un flujo en dos direcciones que es constante y condiciona el contenido de los medios.

Compartimos el estudio pionero de Galtung y Ruge (en inglés)

The Structure of Foreign News

Los siguientes puntos: sensacionalismo y el predominio de los formatos netamente informativos los abordaré en un siguiente post.

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BALLESTA, Javier (coordinador). Medios de Comunicación para una Sociedad Global. Murcia: Universidad de Murcia - Servicio de Publicaciones, 2002.

BRAUDEL, Fernand. La Historia y las Ciencias Sociales. Madrid: Alianza Editorial, 1970.

BRAUN, Joshua. News Values. International Collaborative Dictionary of Communications (accessed DATE). R.K. Nielsen et al (Eds.)

KAPUŚCIŃSKI, Ryszard. ¿Acaso los medios reflejan la realidad del mundo? Nuevas censuras, sutiles manipulaciones. Le Monde Diplomatique. Edición Cono Sur. Número 3, Septiembre 1999.

RODRIGO ALSINA, Miquel. Teorías de la Comunicación: Ámbitos, métodos y perspectivas. Barcelona: Universidad Autónoma de Barcelona, 2011.




31 de mayo de 2012

El discurso social del VIH SIDA visto desde la comunicación. Entrevista al comunicador social, Martín Chávez Burgos.

¿Cómo podemos abordar las temáticas de salud desde la comunicación? ¿Cómo entender desde la comunicación, los repertorios culturales de las poblaciones o grupos humanos afectados por alguna enfermedad? EPC entrevistó al comunicador social Martín Chávez Burgos, quien nos habló sobre su experiencia de investigación en su tesis: Discurso social del VIH - SIDA en personas diagnosticadas que toman Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad (TARGA) y pertenecen a un Grupo de Ayuda Mutua (GAM) de Lima.



Con esta entrevista iniciaremos un ciclo de audiovisuales para abordar diversos ámbitos de la comunicación, las ciencias sociales y humanidades.



7 de mayo de 2012

¿Por qué los medios de comunicación muestran más información negativa que positiva? Parte 1



Participé hace unas semanas de la presentación de un estudio para World Vision, que dirigí en IP Noticias, sobre la exposición de la niñez en los medios de comunicación (en otro post abordaré el estudio). A raíz de los resultados que mostraban una mayor cantidad de menciones negativas referidas a los infantes, niños y adolescentes en los medios, surgió un interesante intercambio de ideas con algunos panelistas.
Malas noticias - Barcelona
Malas noticias / Marco Aurelio
Fotoblog Nocturama - www.marceloaurelio.com
Por ello, en este post me interesa ahondar en el tema de la exposición de información negativa en los medios por encima de la positiva o viéndolo en otra perspectiva, la exposición de hechos con un enfoque negativo antes que positivo.
¿Por qué los medios de comunicación informan, al parecer, más sobre cosas malas que buenas? ¿Es esta apreciación real o no tiene sustento? ¿Se puede informar sobre un hecho violento o un crimen de manera positiva?
En su libro Lecciones de Periodismo Televisivo, Julio Estremadoyro hace una aclaración válida: No existen noticias buenas ni malas sino hechos o sucesos buenos y malos. Con frecuencia, dice, "se confunde el suceso y el hecho con el resultado de la cobertura periodística de él". Estremadoyro plantea que solo hay noticias que interesan o no y cuya información puede ser objetiva, veraz, imparcial, honesta y responsable, es decir correcta o simplemente no serlo. ESTREMADOYRO (2004: 37)
La distinción es oportuna pero se parte de una premisa que no es del todo exacta. Se asume que la noticia es o puede ser una construcción objetiva obviando que es una realización de seres humanos, periodistas, que tienen una visión del mundo particular y se ubican en un determinado contexto que lo influyen. En ese sentido, en mi opinión, la objetividad es un ideal que no es posible alcanzar pero sí, y es lo deseable, perseguir.
Antes de continuar y para dejar más claro el tema de la objetividad copio este texto de un ensayo de Javier Darío Restrepo, quien además cita a la filósofa española Victoria Camps:
Esa ilusión de objetividad desaparece cuando intervienen las inevitables tomas de posición, implicadas en la decisión entre varios hechos que pueden ser convertidos en noticia: ¿cuáles se cubren y cuáles se silencian? Al optar por un determinado hecho, viene un segundo paso: las fuentes que se consultaron: ¿por qué esas y no otras? Se repite el fenómeno cuando el periodista utiliza el material proporcionado por las fuentes, porque debe seleccionar unas partes y descartar otras: ¿con qué criterio se  hace la selección? Y las decisiones continúan al preferir un enfoque a otros, al titular, al subtitular, al diagramar, al ilustrar. En todas estas etapas se mantiene vivo el riesgo de que las posiciones subjetivas impidan la objetividad.
Victoria Camps formula reflexiones que seguramente han pasado ya por la cabeza de los periodistas sometidos a esa dualidad de sentirse obligados a ser o parecer objetivos y de decidir en cada uno de los pasos de la elaboración de una noticia, entre su subjetividad y el mandato de la objetividad. Dice la filósofa española: "informar no es tan distinto de opinar, o por lo menos, interpretar. Decidir cuál ha de ser el objeto de la información es dar una opinión. Decidir la forma -la extensión, la imagen- que debe tener la información, es manipular la  realidad". Porque, agrega Camps "no se informa sólo por informar. El informador elige una información y elige, a su vez, el público al que la dirige. Nadie habla en el vacío". 
Hartos de malas noticias - Rosell Meseguer
http://lensfotografia.wordpress.com
Visto lo anterior, entonces nos percatamos que sigue pendiente la pregunta ¿por qué los medios se interesan más sobre hechos negativos que positivos? y ¿por qué suele predominar un tratamiento negativo de los hechos para su exposición en los medios?
El tema es bastante complejo pero considero al menos cuatro factores importantes que pueden ayudar a responder las interrogantes planteadas. (Por razones de espacio, en este post solo me referiré al primero)


1. El control social
2. Los medios reflejan solo un porción de la realidad
3. El sensacionalismo
4. El predominio de los formatos netamente informativos


El control social .- El control social se define como un conjunto de prácticas, actitudes y valores que tienen por objeto sostener el orden establecido en una sociedad. A decir de Remi Lenoir "(...) se trata de restaurar la autoridad de las reglas, de mantener el orden establecido y de asegurar la perpetuación; en resumen, de garantizar la integridad y la integración social". MORENO; VÁSQUEZ (2006: 89)
En esta perspectiva los medios de comunicación son medios de control social, cumplen ese papel de facto y alertan sobre cosas o hechos que no están dentro de la lógica del modelo o sistema.
¿Es noticia un niño que asiste a la escuela puntualmente todos los días? Claro que no, pues se trata de una rutina normal, que se espera ocurra dentro del sistema en que vivimos. En cambio, si el niño es víctima en un accidente o es atacado en el camino a la escuela, entonces es probable que el hecho se convierta en noticia.
Se trata de una desviación, una disfunción, algo que no se espera dentro de la normatividad de la sociedad. Se convierte en una hecho particular sobre el que hay que poner atención e interés. 
Hasta aquí, si nos detenemos un momento a pensar, nos daremos cuenta que estas desviaciones en el sistema se relacionan en mayor medida a cosas negativas: crímenes, violencia, corrupción, etc. De esta forma los medios de comunicación se convierten en entidades fiscalizadoras y alertan sobre las disfuncionalidades que ocurren y que ponen en peligro al modelo social.
Este enfoque nos puede ayudar a entender porque en los medios encontramos mucho más información negativa que positiva. Existe mayor necesidad y urgencia por alertar sobre cosas negativas antes que positivas. Estas últimas incluso pueden enmarcarse en sucesos esperados dentro del modelo. Aquellos hechos positivos pero no esperados, digamos sobresalientes, también pueden convertirse en noticia. Por ejemplo, un inventor con discapacidad visual que además gana un premio. 
Cabe advertir que no estamos describiendo completamente el papel de los medios de comunicación en el control social. Los medios también pueden convertirse en agentes de cambio, como el rol que tuvo la red social Twitter en la articulación de los movimientos sociales en el contexto de la llamada "Primavera árabe". Asimismo, los medios de comunicación pueden convertirse en agentes de reacción, pues no olvidemos, también colaboran en mantener el orden establecido. Podemos observar claramente este papel cuando surgen diversos movimientos sociales y políticos que critican a un determinado modelo y son expuestos y calificados por los medios como antisistemas.


Dejo este video de tono reflexivo sobre las noticias:






En un siguiente post continuaré explicando los factores restantes.


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ESTREMADOYRO, Julio. LECCIONES DE PERIODISMO. Lima: Fondo Editorial PUCP, 2004



RESTREPO, Javier Darío (2001). La objetividad periodística: UTOPÍA Y REALIDAD. Chaski, 74



LENOIR, Remi. La noción de control social. MORENO, José; VÁSQUEZ, Francisco (eds.). PIERRE BOURDIEU Y LA FILOSOFÍA. Editorial Montesinos, 2006.