15 de febrero de 2012

Cara a cara: la entrevista como forma de conocimiento (primera parte)

Para muchos investigadores la entrevista a profundidad es la herramienta más potente, flexible y moldeable de la investigación cualitativa. Particularmente considero a la entrevista mi herramienta favorita ya que permite un acercamiento más profundo a los fenómenos sociales a través del discurso e imaginario de las personas. Pero, ¿en qué se diferencia de otro tipo de entrevistas?, ¿qué aspectos debemos tener en cuenta para su aplicación?, ¿cómo llevar a cabo una entrevista a profundidad?, y sobre todo, ¿cómo utilizar la información producida en una investigación? En este primer artículo responderemos las preguntas relacionadas a su carácter epistemológico y metodológico.
La entrevista a profundidad, única en su especie
La esencia de cualquier entrevista es la conversación entre dos o más personas. Podremos reconocer diferencias entre diversos tipos de entrevistas a partir del rol que asumen los actores y de los objetivos que se persiguen.
Por ejemplo en las entrevistas periodísticas se busca obtener información acerca de hechos noticiosos y se aplican como una especie de interrogatorio que busca mantener una imparcialidad y objetividad respecto al entrevistado.
Las entrevistas de las investigaciones de mercado son en su mayoría encuestas conversadas y su finalidad es obtener cifras estadísticas. En su desarrollo no interesa re-construir el imaginario del otro al cual se entrevista, sino captar la información necesaria que luego servirá para ofrecer adecuadamente algún producto o servicio. Otros tipos de entrevistas son: entrevistas de trabajo, entrevistas clínicas, etc.
A diferencia de estos tipos de entrevistas, en la entrevista a profundidad la relación que se establece con el sujeto entrevistado es de bastante cercanía y comprensión teniendo muy en cuenta el impacto que generamos en sus respuestas. La finalidad no es solo tomar una descripción de opiniones sino de construir explicaciones holísticas de sus discursos y sentidos. Por ello la calidad de sus preguntas y técnicas utilizadas son distintas. Así también no se busca en las entrevistas conocer una supuesta verdad real y objetiva, sino las lógicas de pensamiento y su producción simbólica.
Para entender mejor las características de este tipo de entrevista vamos a revisar su matriz epistemológica: la investigación cualitativa.
La investigación cualitativa
La investigación cualitativa busca reconstruir la realidad a partir de lo que el otro me dice. Por ello y debido a su capacidad interactiva, la entrevista a profundidad es la base fundamental de toda investigación cualitativa. Podemos definir a este tipo de investigación como un modo específico de aproximación a la realidad desde la perspectiva del sujeto, la cual responde a preguntas como ¿qué es?, ¿cómo es?, es decir la descripción de la cualidad o la calidad de un objeto. En pocas palabras lo que se busca es conocer los significados que los actores asignan a sus propias acciones.
La investigación cualitativa se basa en el paradigma crítico, el cual postula que:
  • La realidad es una construcción social. No existe una realidad objetiva e independiente de su comprensión y conceptuación (no existe ese orden propio porque cuando nos acercamos a la realidad no podemos alejarnos de la forma cómo la vemos)
  • El conocimiento es entendido como producto de la praxis. El investigador es parte del objeto en el proceso de investigación, por tanto, interviene con sus valores en el proceso de investigación. El investigador tiene que ser sensible a los efectos que causa sobre las personas con las que trabaja.
  • Mientras que en el paradigma positivista la relación sujeto objeto es neutral  respecto a sus resultados (parecido a la forma de entender las entrevistas periodísticas) en el paradigma crítico el investigador asume la responsabilidad total de los resultados de su investigación.
Metodológicamente la investigación cualitativa tiene las siguientes características:
  • Importa mucho la forma cómo quiero establecer la relación con los sujetos.
  • La entrevista tiene que ser con los sujetos involucrados en el fenómeno estudiado. Si no lo es entonces se vuelve una opinión externa sobre el tema.
  • El tratamiento metodológico de cada entrevista y cada momento es personalizado y particular. El principio fundamental de la entrevista es que la persona y su contexto no pueden ser separados y por tanto no pueden haber herramientas estandarizadas.
  • El proceso de investigación es el siguiente: definido el problema de estudio, se procede a realizar las entrevistas, luego se realiza el análisis de datos. Una vez culminada esta primera parte se explicitan los problemas en la comprensión holística del problema y se procede a llevar a cabo una segunda parte en la cual se seguirá recogiendo información y analizándola.
  • Los criterios para decidir en qué momento detener este proceso son: el punto de densidad de la información y el punto de saturación. Para la investigación cualitativa estos criterios son fundamentales. Podemos decir que los hemos alcanzado cuando podemos explicar la estructura del fenómeno y la causalidad de sus distintas interpretaciones y significados. Es decir, cuando hemos conseguido la suficiente información para explicar nuestro fenómeno. Esta capacidad de reconocer el punto de saturación y la densidad de la información es una capacidad que se va consiguiendo con la constante práctica.
Los criterios de rigurosidad en la investigación cualitativa son los siguientes
  • Transparencia y contextualidad (diferente del criterio de confiabilidad y replicabilidad utilizados en las investigaciones positivistas las cuales buscan trabajar con datos puros y neutrales)
    • Transparencia es la posibilidad del lector para entender cómo se llegó a los resultados. Presentación clara y precisa sobre el procedimiento metodológico.
    • Contextualidad es la definición del contexto en el que se recogen los resultados. Ubicación espacial y temporal.
  • El problema de la significatividad: Se debe explicitar la pertinencia de los casos estudiados en los grupos donde trabajemos, buscando que la investigación sea significativa. Debe tratarse de un hecho válido para analizar.
Hasta aquí hemos definido la forma de entender una entrevista a profundidad. En los siguientes artículos vamos a detallar la forma cómo se llevan a cabo y su procesamiento.

5 de febrero de 2012

¿Qué tipo de Ciencia Social debemos construir? ¿Y la comunicación? (Parte 2)

En el anterior post1 nos referimos al aspecto organizacional que implicaba la discusión sobre la reestructuración de las ciencias sociales. Tenía un enfoque interno que trataba sobre la estructura académica de las ciencias sociales y un enfoque externo que abordaba las estructuras de investigación fuera del ámbito universitario.

Queda por ver los aspectos teórico metodológicos:
Diría que estos son temas que se vienen discutiendo desde hace varias décadas pero no por ello dejan de carecer de actualidad. Dentro del campo de lo social estas cuestiones siempre salen a la luz y nos obligan a repensar nuestro papel como investigadores sociales. Incluso si estamos abocados a la comunicación profesionalmente, pues nuestra relación con la sociedad es día a día, como periodistas, comunicadores para el desarrollo, comunicadores audiovisuales, relacionistas públicos, entre otras especialidades.

1. Relación entre investigador e investigación.
De la cual se desprende el viejo pero muy actual -insisto- problema de la objetividad. El entendimiento de este asunto es indesligable del pensamiento moderno y por consiguiente del modelo cartesiano de la división de la mente y el cuerpo, el espíritu y la naturaleza, el sujeto y el objeto; así como de los principios newtonianos sobre la comprensión y control de la naturaleza. Ambos dieron, mucho después, sustento a la idea del científico que se alienaba, que se aislaba del mundo, que se aislaba de su objeto de estudio para ‘desencantarlo’. De este modo, el desencantamiento del mundo, (Entzauberung der Welt) concepto expuesto por Max Weber en su obra Estudios sobre la sociología de la religión, fue en realidad un proceso que se había iniciado desde siglos atrás.
El conocimiento científico, teniendo como base a la objetividad, no podía ya aceptar explicaciones ideológicas, religiosas o animistas carentes de rigurosidad y predictibilidad.
Ahora bien, el reencantamiento del mundo2 propuesto por Ilya Prigogine e Isabelle Stengers, no es una vuelta al pasado o hacia una nueva mistificación, sino a desechar la idea que no estamos vinculados al mundo, una invitación a derribar las barreras artificiales entre los seres humanos y la naturaleza.
El desencantamiento del mundo fue intento encomiable de liberar al espíritu humano y al conocimiento de arbitrariedades. Sin embargo se negó a aceptar lo que ahora es más evidente:
- Ningún científico puede ser separado de su contexto físico y social.
- Toda medición modifica la realidad en el intento de registrarla
- Toda conceptualización se basa en compromisos filosóficos previos.
- La creencia generalizada en una neutralidad científica ficticia ha pasado a ser un obstáculo importante al aumento del valor de verdad de los descubrimientos.

2. Reinsertar el tiempo y el espacio como variables constitutivas internas en los análisis.
El tiempo y el espacio son variables socialmente construidas que el científico utiliza para interpretar o afectar la realidad social. Ambos deben colocarse dentro de los análisis pero no de una manera separada y convencional. Cabe prestar atención al concepto de tiempo social apoyado en las distinciones de Fernand Braudel entre tiempo largo, coyuntura y acontecimiento. Asimismo, el modelo  de cinco tipos de TiempoEspacio planteado por Immanuel Wallerstein en Impensar las Ciencias Sociales: TiempoEspacio episódico y geopolítico, TiempoEspacio coyuntural-ideológico, TiempoEspacio estructural, TiempoEspacio eterno y TiempoEspacio transformacional.3
Para cada tiempo social existe un particular espacio social. El espacio no es solo un contenedor sino una dimensión de la experiencia humana.
El reto es asumir estos planteamientos como base para nuestras investigaciones, trabajos, proyectos de comunicación. Por ejemplo, un avance en esa propuesta, es asumir que la concepción y el modo en que se experimenta el tiempo y espacio varía social y culturalmente, de acuerdo a la población donde quisiéramos intervenir con un proyecto y esas variables deben estar incluidas desde la concepción y planificación.

3. Superar separaciones artificiales entre lo político, lo económico y lo social.
Aunque esta división artificial, proveniente del siglo XIX, es ignorada por los científicos sociales en la actualidad, sucede lo contrario con el discurso oficial de las disciplinas. Por ello es deseable abrir el debate en torno a aquello para el surgimiento de nuevos planteamientos que cimentarán la reestructuración de las propias disciplinas.
En la obra se expone que esta tarea debe ser resultado de una gran interacción de estudiosos de todas las perspectivas, sin distinguir género, razas, clases y culturas lingüísticas. Así se evitarán imposiciones de la opinión de un grupo de científicos del mundo. Una labor compleja pero inevitable si se quiere seguir esa línea. Tal vez la comunicación siendo un campo convergente para muchas disciplinas y por su carácter transversal tenga un papel importante que desempeñar.

Vean los siguientes videos que contienen una entrevista a Ilya Prigogine donde plasma su pensamiento sobre la ciencia y el mundo actual. Valioso audiovisual que no tiene pierde.












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1. Este post y su primera parte se basa en un resumen del capítulo ¿Qué tipo de Ciencia Social debemos construir ahora?, del libro Abrir las Ciencias Sociales de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las Ciencias Sociales.
2. El concepto se plantea en La nouvelle Alliance de Prigogine y Stengers. Recomiendo seguir el enlace para un acercamiento a dicha obra.
3. Los conceptos son ampliamente explicados en las páginas 149 a 163 de Impensar las Ciencias Sociales de Immanuel Wallerstein. 



30 de enero de 2012

¿Qué tipo de Ciencia Social debemos construir? ¿Y la comunicación? (Parte 1)


Preparándonos para iniciar una investigación, revisaba algunos apuntes de lecturas pasadas que abordábamos en las sesiones de discusión sobre epistemología y ciencias sociales, a manera de adentrarnos en el debate epistemológico sobre la comunicación. Este post se basa en un resumen de ¿Qué tipo de Ciencia Social debemos construir ahora?, el tercer capítulo del libro Abrir las Ciencias Sociales de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las Ciencias Sociales, con la coordinación de Immanuel Wallerstein. Aunque algunas observaciones planteadas en la obra no se condigan necesariamente con nuestra realidad, en líneas generales hay muchas ideas expuestas que llaman a la discusión y el debate. Incluyo además algunas reflexiones sobre como situar a la Comunicación en el asunto.


La visión del tema es desde dos aspectos, el primero tiene que ver con el componente organizacional y el otro aborda las cuestiones teóricas - metodológicas.
Dentro del aspecto organizacional existe un enfoque interno que trata la estructura académica de las ciencias sociales dividida en disciplinas y la administración de ellas. Asimismo, se plantea un enfoque externo que se centra sobre todo en las estructuras no docentes.

Aspecto Organizacional
A. Enfoque interno
1. Si bien la división de las ciencias sociales en diversas disciplinas tuvo como uno de sus logros la formación de estudiosos, aquellas han terminado controlando los patrones de la carrera, incluso luego de culminada la preparación de los estudiantes:
- Por lo general, para cargos docentes como de investigación se requieren doctorados (en nuestro caso se puede observar que la valla baja con frecuencia, permitiendo grados menores) en disciplinas específicas.
- Se estima mucho la publicación de trabajos en revistas de la disciplina.
- En el caso de los estudiantes de postgrado, se valora la obtención de títulos en disciplinas estándar.
- Por lo general, los estudiosos tienden a asistir a eventos académicos como seminarios y conferencias de su propia disciplina.

Hasta aquí, se observa que las disciplinas en muchos casos han dotado a los estudiosos de una protección que no alientan el cruce de fronteras. Sin embargo, también existen otras aristas a considerar:
- Algunos requisitos de las disciplinas han provocado nuevos espacios académicos como coloquios, conferencias y congresos, importantes para la comunicación científica.
- Esos coloquios reclutan a sus participantes no en torno a las disciplinas sino al objeto de estudio, lo cual convoca a estudiosos de diversas disciplinas.
- Surgen revistas científicas de investigación que ignoran las barreras disciplinarias.
- Aparición de programas nuevos en la segunda mitad del siglo XX, compuestos por personas tituladas en diversas disciplinas. (trabajo social, comunicación, computación, genética)

En el caso de la comunicación, la formación teórica recibida bebe de otras disciplinas de las ciencias sociales y además de las humanidades. Otros conocimientos impartidos, que podrían decirse más propios de la disciplina (redacción, edición de video, protocolo organizacional, etc.) son eminentemente prácticos. En las escuelas o facultades de comunicación la especialización se desarrolla en el pregrado y los incentivos a estudios e investigaciones interdisciplinarios parecen ser escasos.
Mi impresión es que los requerimientos del mercado han hecho de la comunicación una carrera donde el énfasis ocurre por el lado de la técnica y la práctica. Por consiguiente, la especialización buscada por los comunicadores también en el postgrado va en esa línea.
De otro lado, y quiero referirme solo a la realidad en el Perú, existe una indefinición y dispersión de la visión epistemológica (ya histórica) de la disciplina plasmada incluso en la propia ubicación de las escuelas de comunicación. A veces dentro de facultades de humanidades, otras dentro de facultades de ciencias sociales, cuando no aisladas completamente como una facultad aparte.

2. Batalla por asignación de recursos. Las nuevas disciplinas tienden a reclamar mayores recursos e independencia presupuestaria, reduciendo el poder de disciplinas tradicionales ya existentes. Quienes tienen menos recursos tratan de justificar incrementos de los mismos con argumentos intelectuales académicos pero quienes deciden sobreponen criterios administrativos. Asimismo, la presión es distinta en cada universidad y cada país.

3. El panorama final es una dispersión organizacional con multiplicidad de nombres para nuevos programas. Es decir, ocurre lo contrario del periodo posterior a la mitad del siglo XIX y mitad del siglo XX. Cada vez se crean más disciplinas.

4. Las fronteras entre los llamados tres supercampos del conocimiento: ciencias naturales, sociales y humanidades tienden a difuminarse. Esto lleva a discutir la posible reconfiguración del sistema de facultades y ya no solo de las ciencias sociales. La creación de nuevos programas disciplinarios producto del intercambio entre dos o más disciplinas antes separadas. Por ejemplo, la unión de la ética y la biología: Bioética; la unión de la antropología, la medicina y el derecho: Antropología forense, etc.

Al respecto cito este párrafo del Informe 2006. La universidad en el Perú del MINEDU: 
“El esquema institucional predominante en la universidad peruana traduce el arraigo de patrones epistémicos positivistas decimonónicos, como el de la distinción dicotómica entre ciencias puras y ciencias aplicadas, o entre ciencias naturales y ciencias sociales. Más aún, éstas últimas han tendido a reproducir criterios metodológicos de las primeras, bloqueando las posibilidades de un efectivo acercamiento y recuperación del rico imaginario y el bagaje de saberes presente en nuestra sociedad multicultural.
Dicho patrón organizacional ha limitado el trabajo académico interdisciplinario, contribuyendo a la actual dispersión y atomización de facultades, escuelas e institutos de investigación.” (Pág. 72)

B. Enfoque externo.
En este punto las observaciones se dirigen a lo que ocurre hacia fuera de las universidades.
1.  La fuga de las actividades de investigación a centros de estudios avanzados, en algunos casos externos a la universidad, y otras estructuras no docentes. Muchos investigadores no desean enseñar en niveles iniciales de formación. En el caso del Perú, es difícil encontrar investigadores de primer nivel como docentes en el pregrado. Asimismo, existen varios institutos de estudios e investigación de gran prestigio, por fuera de la estructura universitaria. Por ejemplo, el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) o el Instituto Peruano de Economía (IPE), entre otros.
2. En el siglo XIX los espacios de comunicación intelectual eran las reuniones académicas nacionales y las publicaciones periódicas científicas, posteriormente aparecieron los coloquios, con mayor fuerza desde la segunda mitad del siglo XX. Con la superpoblación de estas estructuras han aparecido otras nuevas donde los profesionales se encuentran físicamente separados pero gracias a las nuevas tecnologías son capaces de unirse. Las publicaciones online, tecnologías de creación, edición, almacenamiento y difusión de documentos y archivos, redes sociales (Google Docs, blogs, Quora, por nombrar algunos). Son espacios virtuales de intercambio y comunicación con un flujo constante y en crecimiento.

Ante estos procesos endógenos y exógenos, que vienen sucediendo desde hace algunas décadas, surgen varias cuestiones. ¿Seguirán siendo las universidades la principal base organizacional de la investigación académica o serán sustituidas por centros especializados, institutos de investigación, redes sociales y/o comunidades virtuales?
Vale considerar la idea de la aplicación de la web social y sus tecnologías a la investigación científica. Algunos han llamado a esto Ciencia 2.0. No deben pasar inadvertidas redes sociales como Academia.edu, ResearcherID, Academici.net, por citar solo unas cuantas.




Se plantea que con la expansión de la estructura universitaria, es probable que estos cambios sean inevitables y hasta podrían brindar un equilibrio. Sin embargo, algo no tan positivo sería que la investigación se escindiría cada vez más del sistema universitario y de la enseñanza con lo cual la justificación para la investigación académica correría riesgo.
Aquí hay que tener en cuenta los problemas que afrontan las carreras que no se vinculan fuertemente a las necesidades del mercado o la economía, principalmente las humanidades. Hoy en día, estemos de acuerdo o no, este es también otro factor de legitimación.

Para un siguiente post, veremos los aspectos teórico metodológicos, señalados en el libro.